“Yo Soy El Que Yo Soy…, Yo Existo,
irradiando un purísimo fulgor:
cada mañana con la Luz me visto,
¡pues mi naturaleza es El Amor!”
Adhiérete a ese elevado pensamiento
cual si te asieras a la cola de un cometa,
y disfruta de quedarte sin aliento,
expandido en la dicha más completa.
“Yo Soy El Que Yo Soy…, Yo Existo,
y no hay nada que ya me haga dudar,
pues si surge una duda más insisto,
que he venido a La Tierra… ¡para amar!”
¡Tu Ser entero registrará ese brillo
pues no te afectarán las nimiedades,
y en el dedo de tu Alma tal anillo
¡te abrirá todas las posibilidades!
“Yo Soy El Que Yo Soy…, Yo Existo,
y bien sé que por algo estoy aquí,
pues si de tanto Amor estoy provisto,
¡inevitable es que desborde en mí!”
Hallarás al instante las soluciones
que irán favoreciendo cada dación,
y hermosas sincronías con sus dones,
¡vestirán de sonrisas tu corazón!
“Yo Soy El Que Yo Soy…, Yo Existo,
y aunque no me proponga destellar,
marcho por este mundo “siempre listo”,
con la actitud de dar… sólo por Dar…”
Y al sentir ese estado fascinante
mientras transitas por tu vida diaria,
ya nunca volverás a ser el de antes…
pues será tu existencia… ¡extraordinaria!
