No desesperes del todo
si tus cosas no van bien,
que a menudo es desde el lodo
¡de donde brota un Edén!.

Por ello, buen camarada,
es que ahora te sugiero:
¡no te preocupes por nada
mientras vas por tu sendero!

Si somos lo que pensamos

y pensamos lo que somos,

y donde quiera que vamos

podemos ir con aplomo,

permíteme, camarada,
acercarte con amor,
afirmaciones rimadas
para una vida mejor.

“Soy grande, soy poderoso,
y con decisión y empeño,
voy modelando con gozo
la existencia de mis sueños.”

“Voy a lograr lo que anhelo,
lo que más quiero obtener,
que dentro de mí está El Cielo…,
¡y El Cielo me da El Poder!”

“Lo que el humano ha logrado
no basta con elogiarlo,
pues si alguien ya lo ha alcanzado…
¡yo también puedo alcanzarlo!”

“Sé que de un modo rotundo
merezco…, ¡sí que merezco!
lo más bello de este mundo…
por lo que al mundo le ofrezco!”

“Y al ser constante y sincero
en todo lugar o instancia,
mentalizo lo que quiero
¡y atraigo las circunstancias!”

La persistencia es la llave,
y no hace falta una arenga
si te ajustas a esta clave:
“¡que YA NADA me detenga!”

Pues recuerda, camarada,
lo sacro y lo baladí,
igual que El Todo y La Nada…
¡ya se hallan dentro de ti!

Y es que no estás en la vida
para andarla con temor
de que alguien te cause heridas…:
¡te mereces lo Mejor!

Y si además visualizas
que actúas YA de ese modo,
sin pausa pero sin prisa,
¡puedes conseguirlo TODO!

Repítete sin alarde
lo que anheles conseguir,
de mañana, por la tarde,
y cuando vas a dormir.

Y te aseguro que si eres
persistente de verdad,
lo que tú realmente quieres…
¡se irá haciendo realidad!

Pues comprobarás, amigo,
con gozo y a toda hora,
¡que el Poder marcha contigo
desde tu Fuerza Creadora!

Y al transitar los eventos
como quién no se despeina,
serás, en cada momento,
tu propio Rey… ¡o tu Reina!