¿Sabes tú cuál es la idea
más pura y liberadora,
aquella que nos sumerge
en la magia “del ahora”?

Es esa que te recuerda
en este momento actual,
que esta vida es solo un día
de tu Existencia Total.

Y allí surge dentro tuyo
la mayor revelación:
¡la de no tener inicio
ni tener terminación!

Al captar lo transitorio
de esta existencia fugaz,
esa intuición de repente
te trae una nueva paz.

Y es porque ella modifica
tu percepción general,
y el modo de verlo todo
ya no será nunca igual.

Al cambiar la perspectiva
lo viejo pide relevo,
porque ahora a “lo de siempre”,
¡lo miras con ojos nuevos!

Si solo estamos de paso,
si aquí todo es transitorio,
si se unen en un abrazo
nacimiento con velorio,

si es todo efímero y breve:
si lo de ayer… ¡hoy no está!,
y lo que hoy está presente
¡mañana no lo estará!,

¿para qué andar amargado
y hacer de tu día un infierno?:
¡no tiene ningún sentido
cuando te sabes eterno!

¡Fluye, fluye libremente
sin ningún aferramiento!,
con el mismo desapego
con el que se mueve el viento…

Y deja que tu sonrisa
-al modo de una linterna-,
vaya alumbrando a tu paso,
tu vida actual…. ¡y la eterna!